El Seal AWD es la versión de altas prestaciones del sedán insignia de BYD: doble motor, tracción integral y 530 cv que lo llevan de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, una cifra de deportivo de verdad más que de sedán familiar.
Comparte la batería Blade (tecnología LFP) del resto del catálogo BYD, aquí en su versión más grande (82,5 kWh netos), con 520 km de autonomía WLTP — de las cifras más altas y mejor documentadas (WLTP real, no solo NEDC/CLTC optimista) de todo este catálogo.
Es, con diferencia, el modelo BYD más caro y potente disponible: apunta a un comprador que busca un sedán eléctrico de altas prestaciones, no la opción de entrada de la marca.